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Manifestantes Le Dicen Al Presidente Obama Que “Cierre Nuestras Fronteras”

Reportaje A Profundidad
La reciente atención de los medios sobre el gran número de niños que inundan las zonas fronterizas y la posterior respuesta de algunas organizaciones locales bloqueando los centros de procesamiento para ser acomodados, ha energizado a los opositores anti-inmigración a nivel nacional.

Muchos grupos anti-inmigración en los Estados Unidos organizaron un fin de semana de protestas para oponerse a la creciente crisis de la frontera. Su mensaje al Presidente Barack Obama fue claro, “cerrar la frontera y enviar a casa a todos los que cruzan el país de forma ilegal”. Están pidiendo a la Casa Blanca el tomar una posición firme en materia de inmigración legal y a cumplir con la ley.

A nivel local, los manifestante permanecieron afuera de la Oficina de Seguridad Interna en las calles 23 y Grand, en Kansas City, Missouri y en Olathe, Kansas, y a lo largo de intersecciones muy transitadas en apoyo al esfuerzo de toda la nación.

Roger Thompson se sentó en la concurrida intersección de las calles 119 y Strang Line Road, en Olathe, Kansas ondeando la bandera de Estados Unidos y sosteniendo un letrero en contra de los inmigrantes ilegales.

“Hay cinco millones de personas que viven por debajo del nivel de pobreza en México. ¿En dónde nos detenemos al aceptar a la gente en nuestro país? ¿En un millón? ¿Cinco millones? ¿50 millones? Quiero que el Presidente Obama detenga esta locura y que cuide primero de nuestra gente. Los estadounidenses primero. No le debemos a los ilegales nada. No podemos ser el guardián del mundo”, dijo Thompson.

Nacido en México, el comediante estadounidense Paul Rodríguez ha aparecido en la televisión nacional haciendo una pregunta similar.

“Tenemos que dejar claro a los países de América Central que tenemos que establecer leyes. Si aceptamos a estos niños y no los repatriamos, sólo va a enviar una señal clara a todos en América Latina, de que si se llega a los Estados Unidos, se podrán quedar. No podemos cuidar de nuestros propios niños aquí, ahora”, dijo Rodríguez.

En los últimos meses, Estados Unidos han estado abrumado en la búsqueda de refugio para los niños que entran al país ilegalmente. El presidente Obama ha declarado que no se les permitirá quedarse.

Doris Meissner, directora del Programa de Política de Inmigración en el Instituto de Política de Inmigración no partidista, dice que la realidad es diferente.

“Ellos están aquí y se están quedando y cualquier otra cosa que podría sucederles a ellos está a por lo menos un año o más de distancia”, Meissner dijo al Wall Street Journal, “Hasta que cambie la experiencia de las personas, van a seguir viniendo más, porque están logrando lo que necesitan: seguridad y reunificación con sus familias”.

El gobierno de Obama ha dicho que muchos serán devueltos a sus países de origen, pero se han dispersado miles por todo el país a las bases militares o a los albergues de Salud y Servicios Humanos, a cargo de contratistas privados u organizaciones religiosas. Hasta ese punto, podrían ser entregados a un padre o pariente que ya viva en los Estados Unidos y se les da una fecha de corte para presentarse a una audiencia.

El Representante de los Estados Unidos, Luis Gutiérrez (D-Ill), dijo la semana pasada que estaba seguro, después de reunirse con el presidente Obama y la Cámara Política Hispana del Congreso de que el presidente va a avanzar en los próximos meses con una orden ejecutiva que otorgaría estatus legal a millones de inmigrantes que están en el país ilegalmente, posiblemente incluirá a los padres de los niños nacidos en Estados Unidos.

Él mencionó que le dijo al presidente, “Usted es nuestra última esperanza para la equidad y la justicia. El presidente tiene que actuar y creo que el presidente va a actuar”.

Muchos de los manifestantes, el fin de semana pasado, dijeron que han perdido la fe en el presidente Obama.

Ed Hayes, Minuteman y policía de cuarta generación, organizó la protesta en Strang Line Road.

“Yo protesto por la invasión a lo largo de nuestra frontera. Tenemos que cerrar nuestras fronteras, poner la Guardia Nacional en la frontera, y cerrar todas las prestaciones sociales. El corte del servicio de cuidado de niños (childcare), prestaciones sociales (welfare), todos los servicios sociales, les obligará (a los inmigrantes ilegales) para volver a casa. Nosotros no tenemos que deportarlos, ellos se irán”, dijo.

Mary Gómez cree que sólo los inmigrantes que han pasado por los procedimientos legales adecuados deben ser autorizados a entrar. Aunque ella es de descendencia irlandesa, la familia de su marido procedía de Guadalajara, cuando el ex presidente Truman estaba en la oficina.

“La familia de mi marido tuvo que cumplir con todas las leyes de inmigración para convertirse en ciudadanos legales. No estamos de acuerdo que Estados Unidos debería dejar que estas personas vengan aquí ilegalmente, a nuestro país. ¿Qué clase de mensaje es ese, para la gente que paso a través de los canales adecuados para llegar a ser ciudadanos? No creemos que es correcto, y no es justo que nuestro presidente esté violando nuestras leyes”, dijo Gómez.

Barbara Carney está de acuerdo con Gómez. Ella tiene muchos amigos de América Central que han emigrado legalmente, y cree que todos deberían tener que pasar por el mismo proceso que ellos hicieron para convertirse en ciudadanos.

“Si usted hace eso, usted tiene un corazón para vivir en Estados Unidos. No sólo es usarlo para enviar dinero a casa. Entiendo que han tenido momentos difíciles en su propio país. Si usted quiere venir aquí y tomar, debe estar dispuesto a dar en retribución también”, dijo Carney.

La falta de atención a la salud y vacunación entre las personas de los países de América Central fue una de las preocupaciones entre los que protestaban. Gregory Copenhaver se situó afuera de la Oficina de Seguridad Nacional, en la calle 23 y Grand, en Kansas City, Missouri. Estaba preocupado por las enfermedades que ingresan al país y que no han sido un problema durante años.

“Todo el mundo, en este país, debe estar preocupado por las enfermedades que pueden estar cruzando nuestra frontera. Si permitimos que la gente siga llegando, el número de muertos en este país va a llegar a las nubes”, dijo.

Ángela Doty, una integrante de Take Back América, una organización de base en Kansas City, estaba preocupada por los terroristas que cruzan la frontera.

“Si nuestras fronteras están abiertas para que cualquiera pase, entonces, ¿quién puede decir que los chicos malos no vienen cruzando con los buenos? ¿Qué pasa con un terrorista del Medio Oriente? ¿Cómo sabríamos si llegaron atravesando la frontera? Queremos que nuestras fronteras estén seguras”, dijo.
Doty está dispuesta a sentarse y hablar con cualquier persona que quiera escuchar su lado del debate migratorio. Ella entiende que algunas personas no prestan atención a lo que está pasando y no pueden captar los números de los que se están hablando.

“Cuando miro los números, los desgloso para que la gente tenga una mejor comprensión. Cada que usted ve un partido de béisbol de los Royals, 360 personas han invadido nuestro país ilegalmente”, dijo.

Una manifestante por primera vez, que no quiere ser indetificada, nunca pensó que tendría el coraje de defender y expresar su opinión en público sobre cualquier tema, y mucho menos respecto a inmigración. Ella proviene de una familia militar y quiere que Obama deje de gastar miles de millones de dólares en materia de inmigración y poner ese dinero a servicio de todos los veteranos.

“Nuestros veteranos están de pie haciendo filas y no son capaces de obtener la atención médica que necesitan. Sus necesidades deben ser lo primero. Tenemos que apoyar a los nuestros antes de verter miles de millones en todo lo que tenga que ver con ilegales. Somos gente amable, solidaria, pero queremos que las personas cumplan nuestras leyes y pasen por el proceso legal y no asalten las fronteras”, dijo ella.

No está claro si Kansas o Missouri serán receptores de alguno de los niños que han entrado en los Estados Unidos recientemente. El esfuerzo de reubicación ha sido un punto detonante en algunas comunidades donde los autobuses de Seguridad Nacional tuvieron que ser desviados a otros destinos, cuando los manifestantes bloquearon el convoy.

Ella entiende por qué los manifestantes están bloqueando los autobuses. “En el pasado, hemos dependido de nuestro país para hacer lo correcto. Estamos muy decepcionados de que no está sucediendo. Es el momento de decir basta y es hora de que tomemos a nuestro país de regreso”.

Durante una audiencia del Congreso en la ciudad fronteriza de McAllen, Texas, los líderes republicanos, entre ellos el gobernador de Texas, Rick Perry, dijo que la mejor respuesta a la “crisis humanitaria” es deportar a los niños centroamericanos a casa lo más rápido posible.

“Somos un país de leyes. Tenemos que respetar esas leyes, y si no lo hacemos hoy, enviamos claramente el mensaje de que usted puede venir a los Estados Unidos ilegalmente, entonces esto va a empeorar”, dijo Perry.