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La bebida icónica de México tiene una cálida recepción en el Consulado Mexicano de KC

Usted puede tomar su tequila en un caballito (trago), si lo desea, y tener su sal y limón al alcance.

O bien, puede verterlo en un copa alta, estrecha. Sujétela ante la luz y dele vueltas. Muévalo debajo de la nariz y respire su aroma. Luego tome un sorbo y saboréelo.

Así es como Grisel Vargas, guió a una sala llena de alrededor de 60 personas, a través de un taller de cata de tequila, en el Consulado Mexicano de Kansas City, el 15 de abril. Ella es la gerente de relaciones públicas de la Cámara Nacional de la Industria Tequilera de México, con sede en Guadalajara.

Vargas y César González Ruíz, tesorero de la Cámara, hicieron presentaciones sobre el tequila en el evento, que se ofreció como una demostración de lo que es ampliamente considerado como el producto más emblemático de México, destilado de la planta de agave desde comienzos del Siglo XVI. También representaron a la cámara y organizaron otra sesión de cata de tequila en un evento en el Museo de Arte Nelson-Atkins, el 16 de abril, que llevo como nombre “Comida: Un Mundo de Sabores Latinos”. Contando con platillos y bebidas de alrededor de una docena de países de América Latina y España.

La Cónsul de México, Alicia Kerber, habló en el evento acerca de la importancia del tequila en la cultura mexicana.

“Nada nos hace sentir más orgullosos, que la promoción de un producto que se ha convertido en un producto distintivo de México - nuestro tequila - un producto que está vinculado a nuestras tradiciones, nuestra cultura y nuestra historia, y se ha convertido en un producto reconocido a nivel internacional, que puede ser sólo producido por México”, dijo Kerber. “Por lo tanto, tenga miedo cuando vea un tequila hecho en China o en otro lugar; lo que nunca va a suceder”.

El tequila “combina los métodos tradicionales de las culturas prehispánicas con los nuevos métodos que los españoles trajeron a México”, dijo Ruíz. “Por esta razón, el tequila se pueden considerar como un símbolo del encuentro de dos culturas. Además, en la actualidad, el tequila es un símbolo de orgullo mexicano. El tequila es uno de los mejores embajadores de México en el mundo. Si se habla de tequila, estás hablando de México. Creo que el tequila, el mariachi y la comida son los tres productos más importantes por los que somos reconocidos en el mundo”.

Según estadísticas que Ruíz presentó a Kansas City Hispanic News, el gobierno mexicano autoriza a 143 destilerías para producir tequila. En 2014, estos productores hicieron 242,4 millones de litros de tequila y exportaron 172,5 millones de litros en todo el mundo. De ese volumen de exportación, 134,6 millones de litros fueron a los Estados Unidos, o el 78% de las exportaciones de tequila totales de México el año pasado. El tequila constituye el 6,3% de todas las bebidas alcohólicas de alta graduación que se venden en los EU.

Ruiz describió las cinco clases de tequila: blanco o plata, que no es añejado o tiene un añejamiento de menos de dos meses; reposado, añejado por más de dos meses; añejo, añejado por más de un año; extra añejo, añejado por más de tres años; y joven u oro, una mezcla de blanco, reposado o añejo.

Los tequilas que son añejados por menos tiempo que otros, no son necesariamente de menor calidad, pero tienen características diferentes, dijo Vargas. Todo el proceso de destilación del tequila determina su calidad final. El Consejo Regulador del Tequila de México certifica el producto, y Vargas aconsejó al grupo buscar un sello “CRT” en la botella, para asegurar buena calidad.

“Es un regalo que queremos compartir con ustedes, y tenemos una pasión por eso”, dijo Vargas. “Cada uno de los municipios mexicanos que crecen agave es diferente. No todo México es lo mismo”.

En los últimos 70 años, dijo Vargas, la tendencia se ha movido hacia tequilas más dulces, influenciado por el hierro y el cobre que está en el suelo donde crece el agave.
“Ahora vamos a la parte divertida”, dijo mientras fue a la parte de degustación de la noche.

El método común de beber tequila, con un vaso de caballito (chupito) y seguido de sal y limón, viene de una época en que el tequila contenía más de los aceites naturales del agave y un sabor más amargo, que contrarrestaban con la sal y limón, dijo Vargas. Por el contrario, el consumo del tequila en una copa estrecha permite al bebedor experimentar más plenamente su aroma, y ??beberlo en sorbos permite una apreciación más fina de la complejidad de su sabor.

“Si tiene un gran producto en su mano, delante de usted, ¿qué quiere hacer?”, dijo Vargas. “Quiere beberlo a sorbos. Usted querrá disfrutarlo. Usted quiere sentirse cómodo con él. Tiene que sentir que es parte de usted”.

Mientras Vargas llevaba al grupo a través del proceso de oler el tequila en sus copas - primero el blanco, luego el reposado y, finalmente, el añejo - ella les pidió que dieran nombre a sus descripciones de los aromas. Algunos de los asistentes mencionaron: “. Mmm”. “Pimienta”. “Cítricos”. “Peras”. “Alcohol”. “Agave”.

Luego vinieron los sonidos del tintineo de las copas y el “salud” en toda la sala. Y luego vino la degustación y, de nuevo, las descripciones de los nombres: “Una sensación del aceite”. “Un poco de sabor amargo, así como dulce”. “Vainilla”. “Delicado” (de parte del alcalde de Kansas City, Sly James).

Lindsay Simmons, residente de Kansas City, asistió al evento. Ella y su prometido trabajan en el restaurante JJ’s.

“Al estar en la industria de los bares, estoy familiarizada con el tequila”, Simmons dijo a Hispanic News. “Prefiero servirlo”.

Hal Walker, quien representa al 2do. Distrito General en el Gobierno Unificado del Condado de Wyandotte/Kansas City, Kan., de la Junta de Comisionados, también asistió. Él prefiere el beberlo a servirlo. Walker es un integrante de la Orden Fraternal de Bebedores de Tequila de la División Kansas City, Kan., que se reúne mensualmente para socializar y degustar el elixir del agave. La otra división, la única, se encuentra en Guadalajara, dijo.

“He ido a Guadalajara y recorrí tres destilerías de tequila”, dijo. “La última vez fue hace unos ocho años. Me sorprendió lo rápido que pudo ser destilado”.
Cuando el evento estaba por terminar, Vargas resumió la experiencia.

“¿Ahora ven la diferencia cuando se toman su tiempo con el tequila?”, preguntó. “El tequila se toma su tiempo con usted”.